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Ser Familia por Adopción

 

 

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www.serfamiliaporadopcion.org y su visión de la temática (Río Tercero - Córdoba, 18-05-2013)

A los efectos prácticos nos referiremos a niño y Juez sin aclarar permanentemente los géneros y/o plurales.
Para comenzar a hablar de adopción, deberíamos primero enfocar nuestra mirada en un niño en riesgo que está viviendo una situación o situaciones que vulneran sus derechos dentro de su ámbito de origen.

El NIÑO como EJE siempre... ¿SIEMPRE?

1) El Estado toma conocimiento de esta situación a través de distintos efectores: los docentes de la escuela a la que concurre ese niño, un médico de un hospital o una salita, un vecino, es decir personas que, por algún motivo, toman  contacto con la realidad de ese grupo familiar y  perciben que existe una situación que pone en riesgo la integridad física o psíquica de ese niño.

2) En general son los servicios zonales o los servicios locales quiénes toman las primeras medidas de protecciòn e intentar una solución, para poder cumplir con el primer derecho que tiene ese niño que es el de vivir, ser criado y crecer en su familia de origen. (*)

3) Para esto proveen de lo necesario , ya sea asistencia material,  psicológica, médica, etc. Estas medidas son controladas legalmente por un juez de familia, interviniendo en este control de legalidad efectores del poder judicial . Se trata de brindarle a los  adultos de esta familia de origen (y a la ampliada inclusive) los elementos necesarios para que cese la situación o situaciones que producen la vulneración de uno o más derechos de ese niño y poder asì permanecer en su àmbito  de origen. Cuando los Servicios consideran agotadas las posibilidades lo  al  Juez y desde el Juzgado se pueden ordenar nuevas medidas de protección.

Entonces tenemos:
- el servicio zonal/local que dice haber agotado las instancias de ayuda y acompañamiento para que en la familia de origen dejen de vulnerar los derechos del niño, se lo comunica al juez sugiriendo declare la situación de adoptabilidad o pidièndole tome otras medidas de protección necesarias para el niño;
- el Juez (sistema juidicial) que puede realizar dos acciones: a) institucionalizar al niño e intentar revincularlo con su familia de origen para que pueda retornar en condiciones de seguridad allì o b) declarar su situación de adoptabilidad, institucionalizàndolo hasta tanto halle una familia adoptiva para èl. Tambièn puede suceder que, con el tiempo, se compruebe que en su àmbito de origen no puede regresar y declarar allì el estado de adoptabilidad.

4) Ahora, la pregunta que nos  hacemos siempre:(y les hacemos a los efectores cada vez que tenemos acceso a ellos) si el derecho del niño es el de desarrollarse en una familia,  ¿por què las dilaciones? ¿por què los chicos tienen que pasar meses y meses, años institucionalizados, sin definiciòn en su situaciòn? ¿Dònde, còmo, cuàndo se puede mejorar el sistema para que no pase todo lo que el documental nos muestra crudamente? Otra pregunta que nos surge: ¿sigue el niño siendo el eje de este proceso? ¿o una vez separado del vínculo nocivo, institucionalizado ya, entra en una zona donde muchos efectores "se relajan"? "Ya estàn cuidados y alejados del espacio donde los lastimaban... listo, ya està bien!" serìa el mensaje?

Podríamos ensayar algunas respuestas:
-ideología de algunos efectores que retrasan el proceso (el biologicismo a ultranza, considerar la adopciòn como quitarle hijos a los pobres, la adopciòn como "apropiaciòn" -estigma que nos quedò por las aberraciones hechas durante la dictadura ùltima),
- considerar que el adulto es el que tiene derechos sobre el niño. Por dar un ejemplo, se comprueba que las visitas de la progenitora al hogar donde está institucionalizado el niño, son sumamente nocivas para él pero se argumenta que la madre tiene derecho a verlo.
-la pérdida de la noción de que un día, una semana, un mes en la vida de un niño, no es lo mismo que en un adulto, muchas veces 6 meses son la mitad de la vida de ese niño, la mitad de la vida sin afecto, con lastimaduras, con dolor, etc.
-no comprender que la solución que brinda la institucionalización en un primer momento, con el paso del tiempo se convierte en el peor de los males,
- el aparente desconocer el derecho que todo niño tiene a ser y a sentirse HIJO, con los derechos y deberes que eso significa. Y que implica ser nieto, sobrino, primo, hermano. Esos títulos que nos da la vida y contribuyen a la conformación de ese SER individual, único e irrepetible y que no se logra  viviendo en una institución, por muy buena  que esta sea.
En síntesis:  perder de foco que el niño es el eje de todos estos procesos: SIEMPRE.

Paralelamente hay adultos que por diferentes motivos han tomado la decisión de formar sus familias a través de la adopción, es decir que desean adoptar. Y aquí también el Estado interviene, registrando y conociendo las capacidades y condiciones de esas personas a través de los registros de las distintas provincias (a la fecha casi todo el país centralizado en la D.N.R.U.A.) A hoy, 18/5/2013, sólo quedan 5 provincias sin adherirse a la Red Federal de Registros: Catamarca, Córdoba, Formosa, San Luis y Santiago del Estero. La tarea de los registros, es esa justamente: “registrar” la informaciòn de las personas que desean adoptar, tanto datos filiatorios, de domicilio, de buena salud, etc. como  su perfil adoptivo, que abarca sus expectativas de edad, sexo, si aceptarìa hermanitos, etc. y, luego de las evaluaciones también constará en el registro si son considerados aptos o no. De este modo, cuando surge en alguna jurisdicciòn la necesidad de  hallarle una familia a un niño, se busca de acuerdo a las necesidades del mismo, una familia en el listado del Registro provincial o juzgado (caso de Bs.As. por ejemplo) y si no se le encuentra allì, se recurre al listado de Registros o juzgados vecinos y asì siguiendo por los listados de provincias adheridas.

Una vez que se halla la familia adecuada para las necesidades y características del niño, se inicia el período de vinculación, que continuará, si todo va bien encaminado, con la guarda preadoptiva (entre 6 meses  y 1 año según la Ley de Adopción vigente), luego el juicio de adopción y culmina el proceso adoptivo con la sentencia de adopción.

Ahora bien, en la sociedad y la cultura en la que vivimos se considera que la maternidad/paternidad se realiza  a partir de un bebè, no es lo más común haber soñado que nuestro  ser madres/padres comenzaría con un niño de 6/8/10 años o màs o grupos de hermanitos de edades diversas.  Escuchamos hasta el cansancio la  frase: "lo que pasa es que sólo quieren bebés o niños pequeñitos". Sabemos que es asì en general, pero pensamos: ¿se puede culpar por eso a las personas que quieren adoptar? O se deberìa intentar acompañarlos en el repensar que se puede comenzar a ser madre/padre de un niño que no sea un bebè? Debemos cambiar esa mirada tanto en la sociedad, como en la cultura. No se evidencia un trabajo estatal de concientización acerca de esta posibilidad, siendo que justamente niños mayores de 7, 8,  9 o màs años son los que estàn en situaciòn de adoptabilidad y no encuentran familias para ellos. Es por tal motivo que desde www.serfamiliaporadopcion.org intentamos dìa a dìa ayudar a repensar esto,  a acompañar e incentivar un posible proceso en pos de una decisión como la es de adoptar niños transitando su segunda infancia o la preadolescencia,  aportando nosotras con las herramientas con las que contamos y vamos generando. Y, entre muchos otros objetivos que tenemos desde nuestro trabajo, es uno de nuestros ejes ese, la adopciòn de niños de edades mayores: difundiendo, informando a través de la página web, compartiendo experiencias a través del grupo de facebook, acompañando con testimonios y relatos en las reuniones presenciales y estando presentes en cada lugar donde la temática interese. Tambièn llevando el documental "Los chicos invisibles" | crear puentes y redes entre todos los efectores y  actores de la temática, en pos de lograr lo mejor para el niño, eje de todo nuestro trabajo y, sabemos, del de muchos operadores del sistema, pero no todos.

Este fue más o menos el resumen y el esquema de cómo debería funcionar un mecanismo que garantice a los niños el cumplimiento de su primer derecho el de vivir y crecer en una familia y de todos los efectores y personas que intervienen alrededor de este derecho del niño. En estos años de trabajo, en el contacto justamente con diferentes efectores del sistema a partir de cursos, jornadas, encuentros, viajes, etc. nos fuimos encontrando con realidades que fueron superando nuestra capacidad de asombro dado que según nuestro parecer, se corre al niño de ese lugar de centro, de eje de los procesos y comienzan a jugar otros intereses, otras convicciones y, lamentablemente, hallamos allì mucha desidia...insensibilidad…
- sabemos que hay apelaciones que las Cámaras no resuelven con la premura necesaria,
- sabemos que hay servicios zonales/locales que se esfuerzan en trabajar por solucionar el problema de los chicos y elevan su sugerencia al Juez de que debe encontràrsele una familia, no obtienen respuesta alguna,  manteniendo al  niño en la indefiniciòn de su situaciòn,
- sabemos que es indispensable cumplir todos los pasos para evitar nulidades futuras, pero esos pasos ¿no deberìan acotarse y/o controlarse no se pasen en el tiempo? Porque un dìa en la vida de un niño es VIDA pareciera que los efectores no se dan cuenta de ello,
- sabemos que se está llamando a personas inscriptas en las listas de espera, para ahijar a niños que no tienen  declarado su estado de adoptabilidad. S ituación con la cual no estamos de acuerdo porque creemos que dentro de 5 años vamos a estar reclamando se resuelva su condición legal de hijo en esa familia,  tal como ahora estamos reclamando por la no institucionalización prolongada.
- sabemos que hay muchos juzgados que no le dan a la vinculación el tiempo y el acompañamiento necesario para que la misma tenga más posibilidades de ser exitosa. Muchas vinculaciones están fallando y los chicos son los que padecen las consecuencias de estos reingresos a las instituciones.
- notamos que  muchas personas que quieren ser padres por adopciòn, consideran que este Instituto debe procurarle un hijo (bebè o niño pequeño), sin  poder entender en muchos casos, que no es para los adultos la Adopciòn, sino para el niño. Tambièn notamos que cuando se abren e involucran con espacios donde amorosamente se los acompaña para repensarlo y entenderlo, empiezan a contemplar de otro modo su proyecto de ser familia por adopciòn y a ampliar su mirada.

(*) Volvamos por un momento a este punto, todos estamos de acuerdo que un niño en riesgo, con una familia en riesgo,  necesita “atención”, y vale aclarar que no hablamos pura y exclusivamente de cuestiones económicas. También creemos y estamos de acuerdo que esa atención debe estar a cargo de organismos con equipos técnicos que puedan diagnosticar y asistir, y poner toda una estructura en función de cumplir con el derecho primero de que esa familia funcione como tal y que ese niño se desarrolle dentro de la misma. En este contexto, y en la actualidad donde el niño es un sujeto de derecho, ¿cómo aceptar la entrega directa? ¿Cómo aceptar que la “asistencia” que recibirá esa familia es que alguien para cumplir con su deseo de maternar o paternar, lo separa con la convicción (quizás de ambos lados, familia biológica y familia adoptante) que “el niño con ellos estará mejor”? ¿Còmo aceptar y considerar posible una parte que ofrezca un niño y otra que lo pida? ¿Alguien que da y otro que recibe a una PERSONA? La Adopciòn no puede ser un arreglo entre particulares, sino que desde un primer momento debe intervenir el Estado para garantizarle al niño que su primer derecho, el de desarrollarse en su familia de origen, fue respetado.

Por el otro lado, también creemos y sostenemos que una mujer tiene todo el derecho del mundo a no sentirse madre ni obligada a serlo por el sòlo hecho de haber quedado embarazada. Hay una mirada cultural y social que la estigmatiza cuando contempla no maternar (y no al hombre que,  en general, desaparece). Es una mirada prejuiciosa y descalificante que debemos cambiar entre todos. Entendemos que, en estos momentos la gran mayoría de nuestras provincias (a excepción de Mendoza y San Luis) no tiene un servicio estatal especializado para contener, acompañar y ayudar a esa mujer a ver si cuenta o no con los recursos internos de sostén para ser madre. Como para refrendar esta idea, compartimos esta explicación del Dr. Maximiliano Benítez, abogado, Defensor General de la Provincia de Entre Ríos:
"Los niños, niñas y adolescentes, son entregados por las madres de origen en acuerdo, en oportunidades, preexistentes al mismo nacimiento. Se trata de mujeres gestantes en condiciones de vulnerabilidad socio, econòmica y cultural, por lo tanto no se trata de una entrega libre, justa, vàlida en igualdad de condiciones entre la madre y los pretensos adoptantes".









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